Barreras a superar al momento de escoger el inglés como segunda lengua

Resulta extraño que alrededor del 50% de las personas que deciden aprender el inglés como segunda lengua no culminan su programa educativo de lengua extranjera o peor aún, al recibir el diploma que los certifica como bilingües no pueden expresarse fluidamente en este idioma.

¿Por qué sucede este fenómeno? parece ser que existen factores de peso, que en el camino, frenan el aprendizaje de esta lengua extranjera.

escoger el inglés como segunda lengua

El inglés como segunda lengua y las barreras más comunes que impiden su aprendizaje

A continuación nombraremos algunas barreras que deberás tener en cuenta al momento de aprender el inglés como segunda lengua, con el fin de que puedas sobrevenirlas y no dejar que puedan más que tus verdaderas razones para dominar esta lengua universal.

 

  1. La motivación:

Muchas veces, al inicio de un curso de inglés todo resulta ser muy motivador: las clases, actividades, rutinas, temario, hasta las acciones extra académicas. Sin embargo, a lo largo del tiempo, el automatismo y la dificultad de las clases pueden hacer que tambalee tu interés por seguir tu programa de entrenamiento de este idioma.

En ese momento, es importante rescatar y repasar las razones que hicieron que te inscribieras en el programa de inglés: una mudanza, un nuevo empleo, el encuentro de la pareja ideal o el modo de optar a una mejor calidad de vida. Siempre habrá una razón que prevalece en ti que debes rescatar y tener como norte, con el fin de que decidas si seguir o parar en el camino de lograr el dominio del lenguaje anglosajón.

 

  1. Avance menos rápido de lo esperado:

General y comúnmente, estudiantes de nivel intermedio de un curso de inglés se sienten estancados, sin ver ni notar que el progreso de su dominio de este idioma, en mayor o menor medida, se realiza cada minuto, con lo que leen, escriben, hablan, piensan y sienten en inglés.

Como ejercicio que reconfirme este adelanto, pon a mano un temario de todo el programa completo de inglés, y marca lo que ya domines, con esto te darás cuenta de que con cada día, te acercas un poco más a tu meta final.

 

  1. Temario poco divertido:

Si te aburre la metodología tradicional del programa educativo que incursionas, la solución está en tus manos; incluye otras formas de practicar el inglés como participar en clubes conversacionales, de lectura, chats, escuchar canciones, practicar juegos…

El límite lo pones tú, porque la diversidad de métodos y herramientas en la enseñanza de un nuevo idioma es infinita.

 

  1. Falta de práctica del idioma, con pares y con nativos:

Si estás realizando un curso de inglés en tu país de origen, debes promover actividades en las que pongas en práctica todo lo que has aprendido sobre el idioma: viaja a países de habla inglesa, en lo cual necesariamente deberás defenderte en ese idioma; toma la iniciativa y organiza alguna velada en inglés con colegas o compañeros de clase, donde la regla fundamental sea expresarse sólo en este idioma; y también usa los recursos tecnológicos que acorten distancias y regístrate en webs donde algún nativo inglés se interese por tu español y te ayude a mejorar tu lengua extranjera.

 

  1. Parecer que ya se sabe lo suficiente:

Muchos deciden, después de la culminación de la parte intermedia de un curso de inglés retirarse, porque piensan que ya poseen las herramientas básicas y necesarias para expresarse en inglés. Sin embargo, esto no es completamente acertado.

De hecho, pueden incurrir en limitar su fluidez, conocimiento vago sobre vocabulario avanzado, pronunciación o incluir la presencia de los falsos amigos del idioma, malempleando palabras que su traducción del español al inglés resulta ser distinta.

 

  1. Malas calificaciones:

Una baja puntuación en un examen sólo te indica que debes repasar y reforzar conocimientos sobre algún tema en particular. No te desanimes, pon al tanto a tu tutor de idiomas sobre cómo te sientes y lo que necesitas, para que pueda ayudarte a avanzar en tu meta.

 

  1. Carencia de presupuesto para seguir con el aprendizaje del inglés:

Establece el aprendizaje de inglés como parte de una inversión y no como un gasto, ya que representa grandes posibilidades de hacerte un individuo más integral. Y en función a esto no te detengas en tu aprendizaje.

Si por razones de salud, personales o presupuestarias debes detener el programa educativo, no pierdas la práctica, aprovecha estudiando en casa y luego nivélate con un examen que te ubique en tu clase correcta con el fin de no perder ni tiempo ni dinero.