Relato de un soñador que anhelaba conocer Italia sin aprender el idioma

Algunas personas tienen sueños relacionados con visitar o incluso vivir en una ciudad o país, lo que a veces ignoran es la necesidad de conocer todo o lo mayor posible sobre este sueño, porque sino realmente puede terminar en una pesadilla. Veamos a través de la experiencia de quien simbólicamente se llama Pepe, un soñador que anhelaba conocer Italia sin aprender el idioma.

conocer italia

Conocer Italia sin aprender el idioma, relato real de un soñador

Dicen que nadie aprende de las vivencias de otros, sin embargo es muy importante tratar de hacerlo. Fíjense en este caso, que les relataré, ocurrido ya hace algún tiempo,  por motivos laborales transfirieron al gran amigo de Pepe y vecino laboral, es decir, su vecino de oficina, a la famosa ciudad de Sicilia ubicada en el sur de Italia, famosa por su gran historial y renombre en las historias proyectada durante décadas por la industria cinematográfica de Hollywood, al principio todo fue emoción y expectación, sin embargo, con el transcurrir de los días, todo se fue calmando y tornándose un poco tedioso según el contaba. En sus  conversaciones relataba las vicisitudes que tenia que atravesar para poder sobrevivir a situaciones rutinarias. Pepe no podía creer lo que el, vía telefónica me comentaba, en varias ocasiones lo interrumpía y le decía en forma interrogativa: Oye, ¿que tan difícil puede ser?.. Y el me respondía con una pizca de seriedad en su tono de vos: Aunque no lo creas, se puede tornar difícil, acotaba.

Pepe con incredulidad nunca terminaba de creerle, pensaba que exageraba e incluso dramatizaba. Hasta que lo vivió en carne propia, es decir hasta que le tocó el turno de atravesar el charco.

Así es llego el día que por razones de trabajo se tuvo que trasladar súbitamente a Roma, es decir, mudarse intempestivamente a la majestuosa, mística e imponente Italia.

Era un día normal en la oficina cuando de pronto, luego de su acostumbrado recorrido por todos los puestos de trabajo de la empresa, con taza de café en mano, su jefe se estaciona en la orilla de mi escritorio y sin ningún tipo de reparo o consideración escucho que salen de su boca la siguientes palabras: “Tienes que estar en Roma la semana que viene, y quedarte por tres meses hasta terminar el trabajo”, ya esta todo arreglado.

Enseguida pasaron por su cabeza muchas cosas, excelente la oportunidad laboral que estaba esperando, sin titubeos respondió: OK no hay problema. Allí estaré. Para hacer breve la historia, viajó a la capital italiana, y justo al pisar suelo italiano iniciaron un conjunto de problemas logísticos relacionados con el idioma, básicamente no podía entender y mucho menos expresarme.

En ausencia de un traductor asignado todo era un caos, pedir un vaso con agua y hielo, era una odisea, todos dicen que el italiano es igual al español, si claro, es innegable que son fonéticamente un poco parecido, e incluso algunas frases son perfectamente compresibles, pero otras no. Por ejemplo la palabra “hielo”, se espera que su traducción al italiano sea algo parecido o familiar, pues no,  hielo en italiano se escribe ghiaccio y se pronuncia algo así como:   Yiassio  se pueden apreciar hay grandes diferencias

Y así pues inicio todo un periplo por la bellísima Roma, pero paradójicamente costaba mucho esfuerzo lo cotidiano, lo del día a día,  así como lo expresado en líneas anteriores es el caso de solicitar unos cubiertos para comer, mas allá del lenguaje de señas, mímicas y contorciones del cuerpo, pedir una cuchara, un tenedor o un cuchillo era casi una proeza.  Veamos: Cuchara en italiano se traduce (se escribe): Cucchiaio  y se pronuncia así  Kuchiayio. En este mismo orden de ideas, Tenedor en italiano se escribe: Forchetta y se pronuncia algo así como Forquetta, y en el caso del cuchillo se escribe así: Coltello y se pronuncia algo parecido a: Koltelo

Son solicitudes simples, estas se pueden adquirir asistiendo con algo de regularidad a un curso básico de italiano.  No es necesario grandes esfuerzos físicos ni monetarios para aprender algunas herramientas elementales en un idioma diferente al propio, que sin dudas te ayudaran y mucho a poder manejar situaciones en el extranjero.

Como se puede observar, en los detalles mas simples se pueden complicar las cosas, es por ello que la sugerencia o consejo final  es que te animes a  incorporar a tu rutina diaria de vida, el aprendizaje de otro idioma, proponerte como hobbie prepararte en otro idioma, para que así estés siempre preparado para afrontar retos y situaciones con mayor comodidad y sin tanto estrés.

Ha manera de conclusión e incluso de consejo, espero que con esta historia basada en su soñador que quería conocer Italia sin aprender el idioma, por ello propónganse estudiar y dominar un idioma alterno les aseguro que en algún momento de sus vida lo necesitaran y siempre se puede.