Pasado y presente de la mujer alemana

¿Alemania un mundo solo reservado para hombres o cabe la mujer alemana?

Fue a finales del XIX, cuando las mujeres alemanas “suffragetten” iniciaron su batalla por ejercer el derecho al sufragio, siendo esto motivo de burlas y desprecio de aquellos que opinaban que eso era una distracción de las tareas  “importantes” de madre y ama de casa.

Mujer alemana, un gran puesto que se gananron a través de la historia

mujer alemana

Para hablar del pasado y presente de la mujer alemana, se empieza por citar el año 1917, un poco antes del final de la Primera Guerra Mundial, donde estas aguerridas mujeres tuvieron que luchar contra la oposición de las Iglesias, donde las mujeres Evangélicas de la época decidieron abandonarlas por su decisión de perseguir el derecho al voto.

La victoria fue alcanzada el 19 de Enero de 1919 de una forma abrumadora, donde más de 80% de las alemanas salió a depositar su voto, superando los emitidos por los varones. Esto ocurrió porque la Primera Guerra dejó un país con pocos hombres y con abrumadora presencia de féminas acostumbradas a luchar por sobrevivir.

¿Era cuestión de clase o de género?

 El Estado consideraba a las mujeres  como parte de la lucha de clases, no como personas que debían ser consideradas por lo que eran, con necesidades diferentes a los hombres. Es importante resaltar que la sociedad alemana conservadora consideraba el rol de esta, guiado por las famosas tres Ks: “Kirche, Kinder und Küche” (Iglesia, niños y cocina).

¿Existe la igualdad laboral?

Los resultados alcanzados fueron buenos, aunque en 1949 los hombres y mujeres obtuvieron según la Constitución los mismos derechos, como lo expresaba el artículo 20 de la ley.

Es contradictorio hablar de un país en el que la mujer alcanzó un lugar en la sociedad “igualdad” pero que no ha podido obtener el mismo nivel salarial con respecto a los hombres, porque se desarrollan en sectores económicos en el que la mujer realiza oficios con menor remuneración.

En Alemania, la igualdad de género está consagrada en la ley. Lo discordante es que en los sueldos y salarios hay considerables diferencias, por ejemplo: el salario de una trabajadora se encuentra en un rango del 70 al 80% comparado con el de los hombres.

Una alemana en la actualidad

Actualmente tienen muchas dificultades para hacer una carrera, aunque son quienes más terminan y obtienen mejores calificaciones a nivel de educación superior con respecto a los varones, ellas realmente, demuestran un gran interés por ser profesionales como: doctoras, ingenieras y políticas, haciendo esta última referencia a la Primer Canciller Ángela Merkel, quien se considera la mujer más poderosa e influyente del mundo.

Ángela la Grande, es su sobrenombre más halagador, también conocida como la Canciller de hierro; esta mujer de presencia muy formal y sobria, se ha hecho valer gracias a su trabajo interno y sin complejos en medio de un ambiente masculino.

Úrsula Von der Leyen, madre de siete hijos, además, doctora en medicina y estudió economía y ciencias políticas, es actualmente Ministra de estado, representa una excepción en la sociedad alemana, pues en este país en la mayoría de los casos las mujeres deben decidir entre sus hijos y su carrera profesional.

 El futuro se escribe con nombre de mujer

En Alemania entró en vigor una ley que establece una cuota del 30% de mujeres en la administración de las principales empresas del país, cabe resaltar que esta ley es un gran paso para la evolución profesional y económica de la mujer, que desde 1919 viene ganando terreno con el logró de sufragio, considerando que fue el primer logró trascendental de las féminas, pero a pesar de la buena voluntad de la misma esta tiene un gran defecto, que “no hay sanciones para quienes la incumplan”, lo que la hace una gran ley, pero no garantiza el cobijo de todos los sectores productivos.

 “Las mujeres son soldados muchos más valientes y heroicos que combaten y padecen dolores para preservar a la humanidad, mucho más que tantos libertadores con todas sus bonitas historias” Ana Frank.

La Alemania de la actualidad, no se aleja de la antigua, con mujeres que llevan un deseo intenso de defender sus derechos y lograr ganar terreno en la dirección de un país con raíces machistas, son guerreras que sin pensar en el paso del tiempo y las dificultades de la guerra, día a día siguen luchando por un país en que puedan crecer como profesionales, resguardando sus derechos y los de sus hijos de generación en generación, sacrificándose a sí misma.