¿Por qué odiamos el doblaje de películas?

Las obras audiovisuales tienen mucho para ofrecer a los espectadores: un guión, la labor de los actores, la música, la fotografía, el vestuario, y un largo etcétera. Como espectadores, disfrutamos de todos esos detalles que los realizadores se empeñan en hacer realidad de la mejor manera.
doblaje

Doblaje de películas en inglés, una desventaja para aprender del idioma

El criterio de belleza de las obras cinematográficas es, como todos, absolutamente subjetivo: algunos valorarán las buenas actuaciones, otros lo acertado de la dirección, la excelencia en el guión, el buen gusto y la sensibilidad para la musicalización. Pero todos coincidimos en que no es posible disfrutar de una obra que no entendemos.

  • Un cortocircuito desafortunado

Sabemos que el mayor productor de obras audiovisuales, ya sea para cine, televisión o internet, es Estados Unidos. Y, por supuesto, éstas obras se realizan en inglés. Los hispanohablantes tenemos la posibilidad de ver esas producciones de tres maneras: mediante el doblaje de películas, gracias a los subtitulados y, aprendiendo idiomas, apreciar los significados sin pérdidas. Aquellos afortunados que pueden comprender en su totalidad lo que se habla, son los que realmente estarán mas cerca de apreciar la obra en su totalidad.

¿Qué sucede con los otros métodos? El subtitulado tiene algunos problemas: hay personas que son muy lentas para leer, se pierden un par de líneas y ya no comprenden el sentido de las escenas. Así es que en el cine, podemos escuchar a esas molestas personas preguntándole a su acompañante qué fue lo que dijo el personaje. Otra desventaja del subtítulo es que no nos permite apreciar el aspecto visual en su totalidad. Si bien el ojo y el cerebro se van habituando a prestar atención a todos los detalles, es inevitable que algo se pierda. De todas maneras, ésta situación es mejor que el abominable doblaje. ¿Por qué es tan malo el doblaje?

Primera razón: siempre hay malas traducciones. Por buenos que sean los actores de doblaje, por mucho empeño que le hayan puesto los traductores, siempre habrá palabras y expresiones que no tienen traducción exacta a nuestro idioma. A veces, éstas malas traducciones hacen que se nos pasen por alto grandes frases, chistes, etc.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que la labor del actor se compone de muchos elementos como su cuerpo, sus emociones, sus gestos, pero principalmente por su voz: la entonación, el volumen, la cadencia. Todo ello se pierde en el doblaje. Pensemos en Miranda Prestley, el personaje de la genial Meryl Streep en “Devil wears Prada”. La frialdad de su tono, esa voz que parece venir de un ser desalmado, sin emociones y helado por dentro no es bien lograda por la actriz encargada del doblaje en español. Es un buen trabajo, pero no se compara con la actuación original, que le valió un merecido Oscar a la gran actriz de Hollywood.

Para evitar estas situaciones, la solución ideal es aprender idiomas si realmente disfrutas del cine y televisión extranjeros. Quizás te tome un tiempo poder ver una película sin subtítulos ni doblaje, pero verás que aprender inglés, francés, o el idioma del que se trate, te ayuda a comprender mejor el significado y el valor de las películas y series que te gustan.